En el marco del Día Mundial de la Prevención del Suicidio, la SEREMI de Salud de Arica y Parinacota junto a la Mesa Intersectorial en esa línea preventiva de trabajo, certificó a 9 nuevos gatekeepers, como se denomina a los agentes comunitarios, quienes se capacitan para la detección temprana, primera acogida y derivación de personas en crisis, riesgo suicida, y también se constituyen en promotores de la salud mental en sus comunidades.
De acuerdo con el Programa de Salud Mental del Departamento de Salud Pública y Planificación Sanitaria de la SEREMI de Salud, en Arica y Parinacota a la fecha se han formado 700 gatekeepers, que constituye una sólida red que contribuye en un alto porcentaje al total de 2.800 gatekeepers capacitados a nivel nacional en las distintas regiones del país. Así también, la región cuenta con 31 formadores, quienes son las personas calificadas para capacitar a los agentes comunitarios en prevención del suicidio.
La seremi de Salud de Arica y Parinacota, Beatriz Chávez Vicentelo, explicó que “certificamos a nuevos Gatekeepers, quienes asumieron el desafío de formarse como agentes comunitarios para contribuir a la prevención del suicidio en sus comunidades, y se integran a una red regional de 700 personas claves capacitadas para identificar señales, reconocerlas, escuchar y acompañar a quienes puedan estar pasando por momentos difíciles y que podrían estar en riesgo; la invitación a la población, es a estar atentos, a escuchar y acompañar, hacerles sentir a las personas en crisis que son importantes, y que cuentan con apoyo y que existen posibilidades de ayuda”.
RECONOCIMIENTO
La certificación se realizó en el contexto de una jornada de participación, aprendizaje y compromiso comunitario, que reunió a instituciones, juventudes, organizaciones de la sociedad civil y comunidad con el fin de fortalecer las acciones de prevención del suicidio.
Junto a los gatekeepers también recibieron certificaciones un grupo de formadores que representaron de manera simbólica a los más de 30 que posee la región.
Durante la actividad se reconoció, además, a las juventudes que promueven la salud mental, mediante la premiación de un concurso regional de videos con mensajes de escucha activa, acompañamiento y de ayudar a través del diálogo a quienes se encuentran con problemas o en crisis.
Se reconoció así, a la Escuela Humberto Valenzuela García (primer lugar); Colegio María Montessori (segunda posición); y Escuela Rómulo Peña Maturana (tercera ubicación) Mención honrosa, la obtuvo la Escuela Manuel Rodríguez Erdoíza.
También en la jornada, hubo fortalecimiento de conocimientos, a través de una exposición académica sobre prevención del suicidio desde un enfoque comunitario, así como sensibilización y diálogo participativo, generando espacios para identificar acciones concretas que fortalezcan la prevención en los ámbitos personal, comunitario e institucional.
En la actividad participaron, además de la seremi de Salud, autoridades como la seremi de Educación, Pía Urrutia Iglesias; seremi de Desarrollo Social y Familias, Paulina Gálvez Melgar; y la directora del Servicio de Salud de Arica y Parinacota (SSAP), Patricia Sanhueza Zenobbio.
La seremi de Educación destacó que las comunidades educativas realizan un trabajo constante en la prevención del suicidio y que son parte de la gestión intersectorial para colaborar con el enfoque preventivo, y también promotor de la salud mental, y la directora del SSAP, comentó que los agentes comunitarios (Gatekeepers) contribuyen al quehacer de la Red Asistencial, al vincular a las personas en crisis con la derivación a los equipos de salud, cuando así lo requiere la situación, tras realizar una primera acogida. Agregó que “reconocer e identificar señales tempranas, saber escuchar y acompañar, pueden marcar la diferencia y salvar una vida”.
VOZ DE LOS GATEKEEPERS
Dos de los nuevos gatekeepers certificados en la región dieron a conocer su experiencia, tanto en su capacitación como el rol que les compete en la promoción de la salud mental y la prevención del suicidio.
Cynthia Bravo Olguin, expresó que “fue una experiencia enriquecedora, que nos permite desde el voluntariado ayudar a las personas que lo necesiten, y nos da herramientas súper prácticas para hacerlo; a veces, uno piensa que estas cosas no son para todos, pero en el fondo no es tan así, porque uno escuchando al otro puede hacer mucho”.
Jorge Manqueo Gallardo, también certificado, planteó que “fueron talleres sumamente intensivos, para nosotros y para mí, particularmente, fue un desafío, y nos entregó las herramientas para poder difundir a las comunidades, ayudar, poder escuchar, y ser el vínculo para tener la posibilidad de salvar una vida, tenemos harto trabajo, espero la comunidad lo sepa captar y pueda ser colaboradora, también, sobre todo en este tiempo que hay tanta gente angustiada”.

