Las tuberías de Rocalit ya son parte del histórico pasado de la piscina Olímpica de Arica. El municipio cumplió con la renovación de la matriz de agua potable y la emblemática pileta está funcionando al cien por ciento de su capacidad. Desde que fue inaugurado el año 1972 el recinto nunca había sido sometido a reparaciones de este tipo.
Para el adiós definitivo de los viejos tubos y en la compra de otros materiales e insumos, el municipio invirtió 25 millones de pesos. Ahora el recinto cuenta con nuevas conexiones que distribuyen por separado el agua que llega a las piletas y a otros espacios de la piscina.Por ende, en caso de alguna emergencia el recinto no va a quedar sin agua en su totalidad.
“Esto tiene un valor tremendo, pero hay mucha gente que critica por redes sociales y no tiene idea de cuánto cuesta llevar a cabo un trabajo de este tipo. Algunos dijeron que los baños estaban malos y estaban perfectos, igual que la sala de máquinas para hacer ejercicios”, comentó el alcalde Orlando Vargas.
Cambio de cañerías
En el mismo sentido, el concejal Max Schauer recordó que “desde que fue inaugurada la piscina no había tenido un cambio de cañerías. Cambiamos todas las cañerías y esto nos permitió llenar las piletas y compramos bombas para poder airear y limpiar el agua”.
En su calidad de presidente de la Comisión Deportes del Concejo Municipal, Schauer destacó el trabajo de los equipos municipales de Planificación, Deportes y de la administración de la piscina. “En menos de dos meses pudimos poner en condiciones este importante recinto deportivo”.
Uno de los primeros en llegar a disfrutar de las piletas de la piscina fue el eximio nadador Sergio Duarte. Para este destacado deportista el recinto tiene un valor especial. “La piscina olímpica es lo mejor que tenemos en Arica. Somos privilegiados en tener una piscina de 50 metros de largo”.

