Tras más de tres décadas promoviendo el deporte, la vida sana y la formación de generaciones de tenistas en Arica, el Club Escuela de Tenis de Arica atraviesa una situación que podría marcar un antes y un después en su historia. La institución, con 35 años de aporte ininterrumpido a la comunidad, deberá dejar las dependencias que actualmente ocupa a fines de este año, luego que el Municipio de Arica decidiera no renovar el comodato vigente y solicitara la restitución voluntaria del inmueble.
La medida se enmarca en la intención municipal de desarrollar en ese espacio un ambicioso proyecto deportivo, que contempla la construcción de un court central con capacidad para 4 mil espectadores. Una iniciativa que, según reconocen distintos actores ligados al deporte local, representa un avance importante para la región y para la infraestructura deportiva de Arica.
Sin embargo, la preocupación del club radica en que, hasta ahora, no existiría claridad respecto a la fecha de inicio de las obras ni una alternativa concreta que permita dar continuidad al trabajo que realiza la institución, generando incertidumbre sobre el futuro de cientos de alumnos, socios y familias que forman parte de esta comunidad deportiva.
Durante 35 años, el Club Escuela de Tenis de Arica ha sido semillero de deportistas, espacio de integración social y escenario de formación para niños, jóvenes y adultos. Su labor ha trascendido el ámbito competitivo, convirtiéndose en un lugar de encuentro que ha contribuido al desarrollo deportivo regional.
Frente a este escenario, la directiva encabezada por su presidente, Óscar Marín, comenzó la búsqueda de alternativas que permitan asegurar la continuidad de la institución. Con ese objetivo, sostuvieron una reunión con el seremi de Bienes Nacionales, Cristian Pradenas, para analizar posibles terrenos fiscales disponibles en la ciudad donde eventualmente pudiera levantarse un nuevo complejo destinado al desarrollo del tenis regional.
El encuentro permitió exponer la realidad que enfrenta la institución y los requerimientos necesarios para proyectar una nueva infraestructura que garantice la continuidad de una labor que se ha extendido por más de tres décadas.
Al respecto, el seremi de Bienes Nacionales, Cristian Pradenas, señaló que «sabemos la situación complicada que vive esta institución. Ellos solicitaron poder analizar la posibilidad de disponer de un terreno fiscal con ciertas características para levantar su complejo deportivo. Escuchamos sus requerimientos y quedamos en revisar las posibilidades. No es un tema simple, hay que analizar varias variables. Dejamos clara nuestra disposición para poder colaborar y el compromiso de nuestra institución siempre va a estar con fomentar el deporte, el esparcimiento y la vida sana».
Mientras continúan las conversaciones y se exploran posibles soluciones, el tiempo corre para una institución que ha sido parte importante de la historia deportiva de Arica. El desafío ahora es encontrar una alternativa que permita compatibilizar el desarrollo de nuevos proyectos para la ciudad con la permanencia de una organización que, durante 35 años, ha contribuido a la formación de deportistas y al fortalecimiento del tejido social de la región.


