Desfile cívico-militar del 7 de junio terminó abruptamente y generó críticas en Arica

El tradicional desfile cívico-militar en conmemoración del Asalto y Toma del Morro de Arica, una de las actividades más emblemáticas de la ciudad, se vio interrumpido de manera inesperada este domingo 7 de junio a las 14:00 horas.
Durante décadas, este acto ha reunido a las Fuerzas Armadas y de Orden junto a la sociedad civil, en una jornada donde agrupaciones sociales, clubes de adultos mayores, organizaciones culturales, deportivas y oficinas municipales desfilan con orgullo por la avenida Comandante San Martín, rindiendo homenaje a los héroes de 1880.

Sin embargo, este año la ceremonia fue suspendida de forma abrupta por decisión de los organizadores —el Ejército de Chile— cuando aún quedaban numerosas delegaciones esperando su turno para desfilar.
La medida generó decepción y molestia entre los participantes y autoridades locales, quienes expresaron su descontento en redes sociales.

El diputado Luis Malla calificó la situación como “impresentable” a través de sus redes, señalando que “se le pide más respeto con los ariqueños a los organizadores”.
Por su parte, el consejero regional Daniel Linares afirmó que “el abrupto cierre del desfile en honor al 7 de junio es por lejos el bochorno más grande del año”.
Su colega Denisse Morales agregó que “es impresentable que el Club de Huasos de Arica, pueblos originarios y funcionarios públicos hayan sido interrumpidos en su paso al desfile y no se les haya permitido desfilar. El Ejército de Chile debe responder y pedir las disculpas pertinentes”.

Ante la polémica, la Municipalidad de Arica emitió un comunicado oficial lamentando la interrupción y aclarando que no tuvo responsabilidad en la decisión de finalizar el desfile, ya que la organización y coordinación general estuvo a cargo del Ejército.
El municipio expresó su respeto por el esfuerzo de las instituciones y agrupaciones que se prepararon para participar, reafirmando su compromiso con la preservación de las tradiciones locales.
Minutos después, el comunicado fue retirado de las redes oficiales.

El desfile del 7 de junio, símbolo de identidad y orgullo ariqueño, dejó esta vez una sensación de frustración colectiva, pero también un llamado a revisar la coordinación de futuras conmemoraciones para garantizar que la ciudadanía pueda participar plenamente en una fecha tan significativa para la historia local.