El inicio de semana trajo un fuerte remezón al fútbol chileno. San Marcos de Arica quedó en el centro de una compleja investigación luego de que el directorio de la ANFP presentara una denuncia formal ante el Tribunal de Disciplina, acusando irregularidades significativas en la información financiera entregada por el club. La situación podría tener consecuencias deportivas de alto impacto, incluyendo descenso automático o incluso desafiliación.
Según información obtenida por Radio ADN, medio que tuvo acceso directo al documento ingresado por la ANFP, la denuncia se sustenta en una discrepancia profunda entre los estados financieros correspondientes al ejercicio 2025 y la declaración jurada presentada por San Marcos en el primer trimestre de 2026. Para el ente rector, la diferencia entre ambas cifras no solo es considerable, sino que podría constituir adulteración o falsificación de documentación.
Las cifras que encendieron las alarmas en Quilín
El club declaró bajo juramento un capital de funcionamiento de $82.261.000 en el primer trimestre de 2026. Sin embargo, los estados financieros entregados a la Comisión para el Mercado Financiero al 31 de diciembre de 2025 muestran un patrimonio neto negativo de $2.909.444.
La denuncia detalla que el pasivo real del club al cierre de 2025 ascendía a $3.822.068.000, cifra que contrasta drásticamente con los $887.285.000 informados a la ANFP apenas tres meses después. Para el directorio, esta divergencia solo podría explicarse mediante una operación jurídica y contable de gran magnitud —como una capitalización o condonación de pasivos— debidamente documentada. Al no existir respaldo que justifique el cambio, la Asociación concluye que la información entregada “no ha sido fidedigna”.
Las sanciones en juego: dos caminos igual de graves
La ANFP acusa una infracción al artículo 10.1 literal g) del Reglamento, que sanciona la presentación de documentación falsa o adulterada. Las consecuencias, de acreditarse la falta, son de máxima severidad:
- Falsedad documental: desafiliación del club.
- Adulteración de información: descenso inmediato a la categoría inferior.
Esto significa que, pese al octavo lugar que San Marcos ocupa actualmente en la tabla de la Primera B, el club podría caer directamente a Segunda División o incluso quedar fuera del fútbol profesional.
Un nuevo capítulo en la crisis institucional del Bravo
La denuncia revive un patrón que preocupa profundamente a la comunidad ariqueña. San Marcos ha enfrentado múltiples episodios administrativos en los últimos años, algunos de ellos con consecuencias deportivas que nada tuvieron que ver con el rendimiento en la cancha. En 2023, 15 clubes de la categoría solicitaron fiscalizar el capital de funcionamiento de la SADP ariqueña; hoy, las observaciones son aún más graves y con un riesgo reglamentario sin precedentes.
La dirigencia vuelve a quedar en el centro del cuestionamiento, mientras la hinchada observa cómo el club se expone nuevamente por problemas que nacen fuera del campo de juego.
El proceso disciplinario ya está en marcha
La causa fue radicada en Quilín y la Primera Sala del Tribunal de Disciplina deberá convocar a las partes para revisar los antecedentes y escuchar los descargos del club. Una eventual sanción podría modificar de inmediato la tabla de posiciones y alterar la lucha por evitar el descenso.
Arica en alerta ante un posible golpe institucional
La ciudad enfrenta la posibilidad de que su principal representante deportivo sufra un castigo que podría marcar un antes y un después en su historia. La hinchada exige claridad, responsabilidad y transparencia en un momento donde cada documento y cada cifra puede definir el futuro del Bravo.
San Marcos de Arica se encuentra en un punto crítico. Y si la sanción se confirma, será otro capítulo donde la dirigencia, más que el rendimiento deportivo, vuelve a poner en riesgo el destino del club.

