Una firme declaración pública fue emitida hoy por los alcaldes de las comunas de la región de Arica y Parinacota, el gobernador regional y los parlamentarios de la zona, en la que expresan su preocupación ante la insuficiencia del decreto de «zona de catástrofe» emitido por el Gobierno central, y exigen una respuesta más contundente frente a la emergencia provocada por los continuos derrumbes en la Cuesta de la Cultura Chinchorro.
Desde agosto de 2024, los deslizamientos de tierra han generado un aislamiento terrestre inaceptable, poniendo en riesgo la vida de miles de personas y afectando gravemente la conectividad regional. La cuesta representa la única vía terrestre que une Arica y Parinacota con el resto del país.
A juicio de las autoridades firmantes, las medidas adoptadas por el Ministerio de Obras Públicas han sido limitadas e improvisadas. La instalación de mallas y la aplicación de hormigón no han logrado frenar los derrumbes, y hasta la fecha no se cuenta con un estudio geotécnico que permita comprender y resolver el problema de raíz.
El impacto social y económico ha sido profundo: emprendedores, pescadores, agricultores, transportistas y pacientes oncológicos han visto comprometidas sus actividades y su acceso a servicios esenciales.
Por ello, los representantes regionales solicitan que el decreto presidencial incluya explícitamente:
- La incorporación de toda la comuna de Camarones en la zona de catástrofe.
- La designación clara de un equipo técnico con dedicación exclusiva para afrontar la emergencia.
- La renovación automática del decreto mientras no se resuelva de forma definitiva la situación.
- La implementación urgente de normas de excepción que permitan habilitar un camino alternativo y seguro.
“Esta emergencia requiere voluntad política, recursos y soluciones concretas. El tiempo se acabó”, concluye la declaración, llamando al Gobierno a tomar decisiones que estén a la altura de la gravedad de la situación que enfrenta el norte del país.





